martes, 11 de agosto de 2015

La preciosidad de discrepar



El debate como camino hacia progreso


Sostengo firmemente que el debate es necesario para comprender y poder descartar o reafirmar nuestras posiciones en diferentes ámbitos, totalmente incorporable al día a día, el debate es un arma contra la ignorancia, pone en jaque nuestras creencias, nuestra información sobre temas que creemos sabidos, nos insta a comprender las preguntas que no nos hubiéramos hecho por nosotros mismos, nos ayuda a trabajar la mente. Es un ejercicio del cerebro, así como salimos a trotar o a hacer ejercicio, el debate funciona para agilizar nuestras mentes, para aprender a argumentar sin errores, para intentar ser racionales para poder ver las cosas de diferentes ángulos.

La verdad brota del argumento entre amigos’ -David Hume

El debate nunca debe ser mirado como una pelea sino más bien como un juego en el que 2 o más personas están del mismo equipo buscando la verdad que muchas veces, se encuentra enteramente fuera de 2 posiciones del momento.  En él podemos encontrar una forma de aprendizaje completamente didáctica ya que aprendemos del otro, y aprendemos de nosotros porque muchas veces sin el debate no hacemos cierto tipos de razonamientos que después a la hora de argumentar nos damos cuenta que eran necesarios.


El miedo a la confrontación, signo de necedad.


Escandalizarse por un debate es propio de la ignorancia, el debate debe ser llevado a cabo con total delicadeza y tranquilidad no dejando así  que los sentimientos se encuentren por delante de nuestras capacidades argumentativas. Con respeto hacía cualquier persona que participe en él y teniendo fé en la buena intención del otro, viendo las cosas de la perspectiva contraria, nunca olvidar que la verdad es el objetivo de los integrantes del debate. 

El dogma, lo irracional, lo torpe, lo sinsentido, y otros problemas que rodean estos ambientes, son curados o mejor dicho desechados por el debate. La negación al debate es síntoma de una enfermedad, tal vez una de las peores. Cualquier posición puede ser vista ciegamente como totalmente válida sin un debate apropiado, la gente no tiene muchas veces las voluntad de cuestionarse, simplemente cree en algo y ya. Pero con el debate podemos desnudar las teorías, deshacer los argumentos, demostrar la falsedad o la verdad de muchas cosas y además por sobretodo entrenarnos a nosotros mismos.

Es un arma que desintegra totalmente a los dogmas, los no cuestionamientos son enemigos del debate, puesto a que cuestionamientos simples derrumban con total eficacia hipótesis complejas, así como un edificio hecho por los mejores arquitectos, haciendo realidad la capacidad de crear belleza del humano, pero sostenido sobre un palito de madera, el debate es el golpe en seco que derriba esa enrevesada estructura que siempre ocultó la simpleza y la fragilidad que tenía debajo.
Las mentiras salen a la luz y se muestran tal cual son una vez abierto el debate, en el mismo muchas veces podemos notar contradicciones propias de mentiras enredadas y que deja en claro la poca importancia que se le debe dar a argumentos vacíos y carentes de sentido, puesto a que estos no nos sirven de la misma forma que argumentos basados en información confiable. Obviamente las ideas no se deben descartar a priori sino hacer un análisis profundo de ellas para poder entenderlas y de esa manera introducirla en nuestra cabeza. Se podría decir que hay que filtrar lo que se nos presente "Hay que tener la mente abierta. Pero no tanto como para que se te caiga el cerebro al suelo." Existe un intento de negación a priori en el momento antes de introducirnos a una confrontación, consiste en negar de forma irracional antes de presentar argumentos, es fácil identificar ese intento falaz ya que trae consigo palabras o pseudorazonamientos parecidos a: ‘porque si’ ‘porque no’ ‘porque esto es de esta forma’ ‘porque esto no es de esta forma’, como vemos esto no fundamenta nada por si solo, es solo una forma de derivar la atención y evitar el debate, -‘¿por qué pensas de esa forma? si existen tales argumentos como arg. a, arg.b, arg. c,’ –‘Porque si’.

El ignorante, el mediocre, el mentiroso, etc. son los que niegan el debate, se rehúsan a asistir en ellos, creen firmemente que no hace falta poner en discusión sus ideas, creen que una autoridad es lo suficientemente  fuerte para avalar cualquier postura. Estos al entrar en alguna porfía  por equivocación caen cual bebé aprendiendo a caminar. Temen tragarse sus palabras, temen estar equivocados(como si esto fuera malo) tiemblan ante la idea de tener que aceptar la postura contraria. Piensan que de la certeza son dueños, soberbios hasta la muerte, si no es con el antídoto del debate esta enfermedad arrasa con el raciocinio.

Muchas veces suele suceder que las personas al entrar en acuerdo con una postura diferente a la cual estaban de acuerdo anteriormente lo ocultan para que los demás no puedan pensar que esa persona estaba equivocada, la gente teme equivocarse por eso es tan arraigada a creencias y a posturas aunque sean insostenibles. Prefieren seguir siendo necios que entrar en el supuesto ridículo (digo supuesto porque en realidad no hay ningún ridículo sino que se debe apreciar la honestidad intelectual de la persona la cual acepta una posición diferente a la que tenía antes basándose en la evidencia, lógica argumentativa, y bases del fundamento contrario). Lo bueno es que aunque no se asuma la conciliación con la nueva postura en el momento, esta permanece para mostrarse a la luz un tiempo después de haber ocurrido el debate.


Beneficios del debate


El debate debe ser considerado como técnica que puede ser realmente eficaz en el aprendizaje, con las preguntas que hacen pensar al contrario se puede generar todo un clima propicio para el ejercicio mental.  Con las contradicciones que pueden ser señaladas en nuestros pensamientos y con las diferentes formas de cuestionamientos, pensar el debate como ejercicio mental y herramienta para el aprendizaje es imprescindible. 

El tiempo que puede tomar un debate a veces es extenso, pero si tomamos las medidas necesarias como no desviarnos del foco central, o de la idea principal, el tiempo es enteramente justificado por los resultados beneficiosos para cualquier parte que participe en el debate. La información nueva, el desecho de los prejuicios, la valoración de la comunicación, de la palabra. Infinidades de posibilidades existen.
 
Cuando leemos un libro tendemos a procesar la información a digerir y tomar en cuenta lo importante a recordar palabras y oraciones, tendemos a que nos guste o nos disguste. El debate forma parte de una transmisión de información ya extraída de un texto, porque una persona al argumentar puede citar a algún autor o utilizar ideas ya expuestas en un libro exponiendo así información ya digerida a la otra persona o personas del debate. Por lo que el debate también nos ayuda a tener en cuenta más información, nos educa.


Debate finalizado, información adquirida:


Una vez terminada la disputa la cual nunca se debe ver como una pelea sino como una forma de buscar la verdad o al menos de aproximarnos a ella. Adquirimos conocimientos nuevos ya sea de argumentos contrarios que son falaces(nos sirven para la próxima vez que nos encontremos con estos, se nos haga más fácil refutarlos) de argumentos contrarios con los cuales estamos de acuerdo, de desechar nuestras creencias al encontrarlas irracionales, de sacar conclusiones entre el grupo de personas que debaten(esto no sucede siempre ni debe suceder siempre ya que pensar que una posición que agrade a la mayoría es la correcta es un reduccionismo absurdo, en muchos temas sociales puede funcionar pero en lo que respecta a hechos convalidados puede fracasar de forma rotunda).

Recordemos siempre al finalizar el debate, la importancia de las personas que sostenían/sostienen posiciones contrarias ya que sin ellas muchas veces no tenemos la voluntad para cuestionarnos a nosotros mismos de la misma forma que haría otro y caeríamos en un dogmatismo infinito. Agradezcamos el intercambio de información y el respeto hacía las personas.


Conclusiones finales


Debemos tener en cuenta el por qué de este ensayo, el debate es una parte fundamental y trae muchos beneficios, como la adquisición de información nueva, el entrenamiento mental, el acercamiento a la verdad que ocurre casi siempre, y la posibilidad de observar las cosas desde otro ángulo.
Hoy en día con internet es mucho más fácil encontrar opiniones diferentes a las nuestras. Tenemos al alcance a un montón de personas con las redes sociales y los foros, esto amplia de forma considerada la probabilidad de chocarnos frente a una idea contraria a la nuestra. Esto si se sabe aprovechar es de gran beneficio puesto a que nos fácilita la iniciación del debate. Obviamente muchas veces preferimos por ignorar las posturas opuestas pero siempre es bueno cada tanto poner en juego nuestras ideas al menos las principales.

Aceptemos la derrota y siempre que no tengamos razón, aprendamos de errores, sepamos que nos equivocamos, somos humanos, mantengamos la calma. Ganar un debate no es tener la razón, gana el que encuentra la verdad o logra acercarse a ella.

Cuestionemos, pongamos en duda las ideas nuestras y de los demás, aceptemos charlar sobre temas en campos poco reflexionados, tengamos en cuenta que nos podemos equivocar, evitemos las falacias, apoyemos la evidencia, aceptemos que a veces la realidad es incómoda, pero aceptarla es vital para nuestro crecimiento personal.

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